ESPECTÁCULOS
ESPECTÁCULOS




EX Anima . Penitencias
de la serie Memorias sin Voz
"Voces del Panóptico... cuáles son tus cárceles?"
Espectáculo de nuevo circo expandido, inmersivo e interactivo, nacido de un proceso de investigación-creación documental, con la comunidad y corporal, concebido como una experiencia estética de altísima calidad visual y acrobática que habita y activa la arquitectura del Panóptico. No se trata únicamente de una obra para ser observada, sino que el público atraviesa, es conducido, escucha, escribe, presencia y se convierte en parte del dispositivo escénico. La investigación material se centra en la cuerda y la cadena, en el textil y el metal, como cuerpos históricos del control. Estos materiales, tradicionalmente asociados al amarre, la restricción y el aprisionamiento, son resignificados desde el lenguaje del circo contemporáneo. A través de dispositivos de nudo y tensión —incluyendo prácticas como el bondage y el shibari— se explora la ambigüedad entre sostener y someter, entre estructura y opresión, entre vínculo y captura.
El universo técnico integra acrodanza, contorsión, equilibrios, mano a mano, suspensión capilar, banquina, manipulación de cuerdas, cadenas y estructuras autoportantes que se convierten en instalaciones plásticas expositivas (1 mesa de contorsión con una altura de 1.40 metros, 2 jaulas-capullo con una altura de 1.50 metros, 1 pirámide aérea autorpotante con una altura de 6 metros), construyendo imágenes de alta potencia visual y simbólica donde el riesgo físico dialoga con el riesgo moral y social. Nos remitimos al amarre, encadenamiento y jaula como metáfora del internamiento y la liberación.
La atmósfera es profundamente poética. El espectáculo busca dar voz a aquello que permanece adherido a los muros, pasillos y antiguas celdas del Panóptico: ecos de prisioneros, memorias de exclusión, sombras sociales, culpas, transgresiones, corrupción, marginalidad. No desde el juicio, sino desde la escucha. Son voces que atraviesan el tiempo y se conectan con las cárceles contemporáneas —externas e internas— que aún habitamos.
La figura del ojo que todo lo ve, inherente al dispositivo panóptico, se convierte en símbolo central: vigilancia externa como mecanismo de poder, pero también vigilancia interior como forma de autocontrol, culpa y moral internalizada. Desde esta metáfora, la obra traza un puente entre pasado y presente, interrogando cómo las estructuras de control han mutado pero persisten.
A través del circo expandido, la experiencia propone un desplazamiento: del encierro a la conciencia, del castigo a la reflexión, del control impuesto a la libertad asumida. La cuerda puede atar, pero también sostener el vuelo. La cadena puede pesar, pero también resonar.
Este proyecto no reconstruye la prisión: la transforma en un campo poético donde el cuerpo, la memoria y el espectador se entrelazan en un acto vivo de reflexión sobre poder, libertad y humanidad.
FICHA ARTÍSTICA
Género: nuevo circo, expandido, inmersivo e interactivo. Instalación plástica expositiva.
Idea original y dramaturgia: Andrea Paola Martínez (a continuar su desarrollo en el proceso de investigación-creación).
Intérpretes: 5 bailarines y acróbatas.
Duración: 45 minutos.
Público: general, menores de 10 bajo acompañamiento.
Técnicas circenses: acrodanza, contorsión, equilibrios, mano a mano, suspensión capilar, banquina, manipulación de cuerdas, cadenas y estructuras autoportantes que se convierten en instalaciones plásticas expositivas.
Otras técnicas: danza, teatro físico, poesía.
Instalaciones plásticas expositivas: 1 mesa de contorsión con una altura de 1.40 metros decorada con múltiples cuerdas de fique. 2 jaulas-capullo con una altura de 1.50 metros decorada con múltiples cuerdas de fique. 1 pirámide aérea autorpotante con una altura de 6 metros, decorada con cuerdas, cadenas y velos.
Música y luces: diseño sonoro y lumínico original por Cassetto Visual Arts.
Antecedentes de memorias sin voz
Obras de la línea de investigación-creación Memorias sin voz en panópticos penitenciarios y museos




Piel sin piel. Memorias sin voz de la Casa Museo Quinta de Bolívar. Obra de nuevo circo sobre instalación plástica que se sitúa en el momento histórico entre los años 1806 a 1819, periodo de campañas, guerra e independencia de Colombia. La obra dirige la atención sobre las memorias colectivas del pueblo colombiano de esta época, dándole cuerpo y voz a las “pieles” de nuestros ancestros, los tejedores de nuestra historia, cuyos nombres no conocemos, pero de los cuales se alimentan los árboles que nacen en nuestras tierras; criados, campesinos, soldados y todo aquel que sin haber dejado una huella individual ha sido la piel en la que se ha escrito nuestro devenir actual.




Gritos sordos. Memorias sin voz del Panóptico de Ibagué.
Obra fotográfica y escénica de la serie Memorias sin voz, creada a partir de una investigación artística realizada en el antiguo Panóptico de Ibagué, una prisión construida a finales del siglo XIX cuya obra inició en 1892 y que funcionó como centro penitenciario desde 1905 hasta 2003. Antes de su transformación en espacio cultural, el edificio —de arquitectura panóptica diseñada para vigilarlo todo desde un solo punto— se presentaba como un lugar lúgubre, cargado de memorias, ecos y presencias invisibles. La obra recoge las sensaciones, emociones y vibraciones que parecían permanecer atrapadas en sus muros: susurros de vidas olvidadas, rastros de dolor, y las voces silenciosas de quienes habitaron ese encierro. A través de imágenes y acción escénica, Gritos sordos convoca a los fantasmas del lugar y transforma el espacio en un territorio de escucha para aquello que la historia dejó sin voz.


